MUJERES E HISTORIA EN LÍNE@

Este jueves 2 de mayo, la sala Manuel Galich de la Casa de las Américas recibió a la
Dra. Pilar Pérez-Fuentes, Catedrática de Historia Contemporánea de la Universidad
del País Vasco, en Bilbao

Esta nueva cita de Mujeres en línea, espacio organizado por el Programa de Estudios
de la Mujer de la Casa de las Américas, fue conducido como de costumbre por la Dra.
Luisa Campuzano, y giró en torno a un tema preciso: ¿Cómo la historia de las mujeres
ha influenciado la Historia –con mayúscula- del Hombre?

La Dra. Campuzano presentó a su colega española, quien formada en el campo de la
sociología, se ha centrado en la historia de las mujeres, específicamente en temas
como la interacción entre familia y trabajo, y las economías familiares y el
consumo, desde una perspectiva de género.

Sus investigaciones han estado guiadas por la crítica feminista y ha combinado
metodologías cuantitativas y cualitativas que permiten comprender las
contradicciones entre los discursos y las prácticas sociales en las que se construye
la experiencia.

También ha investigado sobre las identidades nacionales y las identidades de género,
así como diversos aspectos de la historia de mujeres en el Caribe Hispano,
particularmente en Cuba.

La conferencista comenzó su intervención haciendo un repaso sobre la historia de las
mujeres y del género en España, y su relación con la renovación historiográfica.
Reconoció entonces que el punto de partida de la historia de las mujeres en su país
arrancó con el compromiso social y político contra la dictadura franquista en los
años setenta del pasado siglo; se nutrió tanto del descubrimiento del feminismo
gracias al movimiento de Mayo del 68’, como de la necesidad emocional de romper con
los viejos modelos de feminidad representados por madres y abuelas.

Con la premisa de que “el pasado legitima”, “construir memoria es construir
identidad” y “construir pasado común es construir legitimidad”, se gestó todo un
campo interdisciplinario en torno a la historia de las mujeres, que rastrearon sus
méritos como sujetos sociales hasta su participación en la segunda República, en la
Guerra Civil Española y en su apoyo al movimiento obrero.

Con un sujeto y un objeto de estudio, los temas frecuentes de los primeros tiempos,
en los años setenta,oscilaron entre el pasado reciente, la república, la guerra
civil, el sufragio y la participación femenina en lo partidos políticos, de manera
que se hacía una espacie de rescate de la contribución de la mujer en la historia,
apuntó la catedrática.

La década siguiente representó un rescate de la historia de la mujerno solo en el
ámbito político, sino en aquel en el cual tal vez se encontraba más representada, el
privado, doméstico y familiar. Pero si se estudió la relación entre lo privado y lo
público, se atendió igualmente a la influencia de las representaciones culturales de
la feminidad, señaló.

Aparece entonces la mujer como un sujeto social diferente, de manera que el género,
categoría que entra al debate liberándolo de determinismos bilógicos, se muestra
como una categoría de análisis no reducible a la clase, por ejemplo. Con esto, las
relaciones entre hombres y mujeres se muestran como relaciones “tan históricamente
construidas y tan importantes, como se han defendido las de las clases”. Por tanto,
continuó, “si la clase se construye, el significado de la diferencia sexual, como si
estuviéramos hablando de la racial, también es un constructo”.

Al continuar su repaso histórico advirtió que en los noventa hubo una ruptura con
el objeto y el sujeto de estudio tal cual se había pensado en los setenta, pues no
se trataba ya de una mujer sino de mujeres, ni de feminismo sino feminismos, en
plural.

El acento recayó entonces ya no en las articulaciones de estructuras sino en el
proceso de construcción cultural, al tiempo que la identidad se fue adentrando en el
campo de la subjetividad; deseos, afectos, sentimientos, tan lejos de las que hasta
entonces habían sido las preocupaciones de los historiadores.

En las últimas dos décadas se revisitan viejos temas: cómo se reparten el trabajo y
las labores domésticas, la viabilidad del modelo industrializado, la ciudadanía y la
construcción del estado liberal.

La Dra. concluyó su alocución afirmando que hoy, la Historia de la Mujer en España
resulta poderosa, heterogénea y de intensa producción creativa. Y aun cuando se
advierte escasez de debates teóricos, se hace una construcción de relatos del pasado
donde hombres y mujeres quedan en igualdad de condiciones.

Tomado de: La Ventana
laventana.casa.cult.cu

Última modificación: 3 de mayo de 2013 a las 14:25
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